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Enfoque por Competencias: Una visión del aprendizaje

 Actualmente se aplica el enfoque por competencias en los planes curriculares de diversos  países, una metodología que apunta a ser innovadora a la vez que integradora.  

Diversos autores han constatado que el término “competencia” ha sido objeto de  variados y hasta contradictorios intentos de definición (Perrenound, 1997; Monereo, 2003;  Sarramona, 2004; Pérez Gómez, 2007), sin embargo, en todos ellos se identifica un  denominador común dual que permite abordar esta diversidad terminológica (Lévy Leboyer,  2003). Así, las competencias se entienden, por un lado, como un conjunto de  acciones/decisiones que una persona puede adoptar y, por el otro, hacen referencia al modo  en que una persona utiliza su capacidad de decisión de manera satisfactoria. Estamos, por  tanto, ante una concepción constructivista de las competencias donde el aprendizaje es  abordado desde una perspectiva (Álvarez, Pérez y Suárez, 2008) social, interactiva y,  propiamente, constructiva llegándose a denominar a esta triada “Pedagogía de la integración”  (Roegiers, 2004) desde el momento que articula aprendizajes donde concurren aprendizajes  ya apuntados por el Informe Delors. La divergencia y la controversia acerca de las  competencias se han incrementado con las aportaciones de las instituciones. Así, la OCDE  entiende que las competencias son un concepto amplio que puede componerse de  habilidades, actitudes y conocimientos (Ananiadou y Claro, 2009) que una persona puede  movilizar para hacer frente a situaciones complejas y de la vida diaria. Por tanto, se asume  que una competencia no está limitada a elementos cognitivos (uso de la teoría, conceptos o  conocimiento implícito) pues abarca aspectos funcionales (habilidades técnicas), atributos  interpersonales (habilidades sociales u organizativas) y valores éticos (Rychen y Hersch,  2003). (Álvarez Castrillón, Rodríguez-Martín, & Álvarez-Arregui, 2014) 

Entonces notamos que aunque conceptualmente existe una diversidad, a la hora de su  empleo se puede llegar a unificar estas diferencias, resaltando su característica integradora.  En un plano nacional agregaría también que es aterrizada. Al comparar la manera en la que  se busca educar en la actualidad con su antecesora, veríamos que la forma en que se aborda  es distinta y que se ve una mejora. Aunque es debatible debido a que en la aplicación no  suelen cumplirse las recomendaciones dadas a los maestros. Dejando este punto de lado,  en lo teórico se observa que un plan educacional enfocado en desarrollar competencias si  pone al estudiante en un papel activo en clases y busca su desarrollo pero sin dejar de lado  su parte emocional junto con sus habilidades blandas. Adjunto a esto se vincula el uso de la  psicología educacional, la pedagogía, la didáctica y demás herramientas. Estos son entonces  los puntos beneficiosos de optar por un plan estructurado tomando de base este enfoque pero  viéndolo desde otra perspectiva, el poner estándares a los alumnos puede ser  contraproducente. Se habla de intentar llegar al nivel que se espera pero entendiendo el ritmo 

de aprendizaje de cada alumno y sin mellar en su autoestima. Mas en nuestro contexto  teniendo mínimo 30 alumnos por aula a cargo, se vuelve una tarea maratónica. Esto explicaría  porque en la práctica se ven tantas diferencias a lo planteado en el currículo. Claro; sumado  a esto tendríamos otros factores como la poca motivación por parte de los estudiantes, etc.  ¿Cómo lograr que el 100% de tus alumnos cumplan con los indicadores respetando el ritmo  de todos? Resulta contradictorio, al igual que utilizar evaluaciones centradas en sólo  conocimientos teóricos. De alguna manera se homogeniza a los alumnos con estas prácticas.  Si se apunta a una educación personalizada por qué la manera de evaluar es igual. Y por qué  si ya se aplica este enfoque por competencias, en el día lo que se ve es mas bien  competencias pero entre los alumnos. Por último, como mencione antes este enfoque me  parece aterrizado. Debido a que aunque tiene fallos es un paso más a la educación aún  utópica que muchas veces se plantea.


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